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Por Pedro Bosque Pérez /
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El carro en el que viajaba quedó cubierto con rocas y lodo. El conductor logró salvarse. Un derrumbe causado por las lluvias de la tormenta Olga cobró ayer la vida de Pablo Luis Alvarado, quien viajaba como pasajero en un vehículo que transitaba por la carretera 167 de Bayamón a Naranjito, a la altura del barrio Dajaos. Según la Policía, a eso de la 1:30 a.m. una roca cayó sobre el automóvil que guiaba Rubén Rodríguez Rivera, quien logró escapar con heridas leves y no requirió hospitalización. El vehículo fue tapado por el lodo y las rocas que siguieron deslizándose sobre la carretera, de tal manera que no se pudo sacar hasta unas 12 horas después del incidente, cuando se usó maquinaria pesada.
El cuerpo de Alvarado fue rescatado poco antes de las 3:00 p.m. Alvarado tenía 23 años y residía en el barrio Nuevo en Bayamón. Fue identificado por su padre, Pablo Alvarado Rivera. El área del derrumbe es cerca del restaurante Brisas del Lago y la vía se mantuvo cerrada. Según la Policía, la empresa Las Piedras Construction fue contratada para remover el lodo y piedras que cayeron en la carretera. Al lugar se presentó personal de la Autoridad de Energía Eléctrica, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres. El fatal evento recuerda el ocurrido el 25 de octubre, cuando murieron por un derrumbe en la PR-14 dos hermanos. |